¿A que esperas? TE ESPERAN,
te esperamos
¿Somos conscientes de que en nuestra ciudad, en nuestro barrio, en el colegio de nuestros hijos hay gente que lo está pasando muy mal y que además de los problemas que puedan tener, no pueden llegar a acceder a un plato de comida caliente al día?
El papel del comedor social (que a diario, sin vacaciones, sin días de fiesta…, atiende a muchas personas con esta necesidad, aunque seguro que no a todas las que les puede hacer falta en nuestra localidad) es fundamental, tanto del comedor en sí, como de todas las personas voluntarias que dedican parte de lo que tienen, sobre todo, el oro de su tiempo a ayudar a los demás.
La crisis económica tiene aún consecuencias en muchas familias, llevándolas a situaciones extremas que afectan hasta el punto más básico como es el de la alimentación. En frente pueden colocarse muchas otras personas que lejos de hacerse cargo de esta necesidad, miran hacia otro lado, o lo que es peor critican el servicio y la actitud que algunas otras realizan para solventar aquella necesidad. ¡Cuántos casos nos da el día a día de servicio en el comedor! Recibimos la visita del necesitado que viene en su soledad, o en la compañía de sus hijos menores, o de la marginación… a veces en una situación extrema que le impide vivir dignamente, a veces teniendo que recorrer varios kilómetros –si el tiempo no se lo impide- hasta llegar a nuestras instalaciones a recoger eso tan preciado que llevar a su casa como es un plato de comida para él y su familia. Lo lamentable es que también nos llegan las críticas de aquellos ojos que no quieren ver y que sin hacer nada, además pretenden echar por tierra esta labor solidaria, desde su vivienda bien amueblada, con la única preocupación de darle a un mando de televisión, y con posibilidades de ayudar económicamente gracias a su vida heredada o adquirida, o para colmo refugiándose en mantos de creencias religiosas a las que sí pagan e intentan controlar… Nuestra respuesta: mantenernos con fe e ilusión, por unos y a pesar de otros.
Confiamos en la Providencia divina, somos un grupo que sigue adelante para cubrir algunas necesidades, sabemos que existen más a las que sólo con más medios y fondos podríamos llegar, pero nuestra intención no nos va a faltar y menos nuestra fuerza, el fin lo merece.
En España hay estudios que indican que casi 3 millones de personas viven con menos de 342 euros al mes: el 6,4% de la población sufre pobreza severa, si extrapolamos esta cantidad a nuestra ciudad, equivaldría a que pueden estar padeciendo esta necesidad unas 3.200 personas, tres mil doscientas personas…
A través del comedor social se intenta dar cobertura temporal a las necesidades básicas de las personas que se atienden, unas 130 diarias, aquí las acogemos a diario, las acompañamos, las atendemos, las escuchamos, nos hacen partícipes de sus necesidades y sus dichas, de los momentos más difíciles o de los que por suerte llegan a encontrar algún trabajo temporal.
¿Y qué puedes hacer tú para mejorar la vida de estas personas?
Promover una red solidaría para fortalecer las relaciones de tu comunidad.
Sumarte a iniciativas ciudadanas que contribuyan a que todas las personas disfruten de sus derechos.
Participar como voluntario en entidades sociales.
¿A qué esperas?
TE ESPERAN, te esperamos.


No hay comentarios:
Publicar un comentario